
Consejos Para que Nuestros Hijos Vivan la Magia de las Fiestas
Haga que este tiempo de celebraciones sea más manejable para los cuidadores y las familias con discapacidades. Tenga en cuenta estos consejos:
1. No te compliques. En esta temporada festiva, con la lista de compromisos y tareas creciendo sin control, es fácil perder de vista lo que realmente importa. El mejor regalo que puedes darle a tu familia es tu tiempo y presencia. La clave está en no complicarse la vida. Empieza por una conversación honesta con tu pareja. Pregúntense: “¿Qué es lo esencial para nosotros este año?”. Puede que descubran que una cena sencilla en casa, llena de risas y conversaciones, es mucho más memorable que una comida gigantesca y agotadora. La magia no está en la cantidad, sino en la calidad.
2. ¡Libérate de la culpa! Tu familia no tiene que celebrar como lo hacen todos los demás. Si este año tienen que renunciar a poner un árbol de Navidad, ¡está bien! Cubrir sus ventanas con luces podría ser suficientemente festivo. La clave es hacer lo que mejor funcione para ti y tu familia este año, aunque no siga las reglas tradicionales.
3. Priorizar a los tuyos: una elección valiente. A menudo nos encontramos divididos entre las obligaciones sociales y lo que realmente queremos. Elegir a tu familia por encima de cualquier otro compromiso puede ser difícil, pero es una decisión sana que te llenará más que el intentar complacer a todo el mundo.
4. ¿Irse temprano? ¡Claro que sí! La única persona que tiene que lidiar con las consecuencias de presionar a tu hijo más allá de su límite eres tú.
5. La clave de la tranquilidad: traer tu propia comida.
Las fiestas y reuniones familiares, con sus múltiples olores, texturas y sabores nuevos, pueden ser abrumadoras para los niños con sensibilidades sensoriales. Si la dieta de tu hijo es muy específica, no te sientas mal por llevar sus alimentos favoritos. Este simple gesto puede marcar una gran diferencia, dándole a tu hijo la comodidad y el control que necesita para disfrutar del evento sin estrés.
6. Prepárate con anticipación. Considera tener a la mano unos auriculares con cancelación de ruido o una mochila con actividades para cuando tu hijo se sienta abrumado o aburrido. También puedes pensar en una tarea para que tu hijo se mantenga ocupado y se sienta importante. Por ejemplo, pídele que recoja abrigos, reparta regalos, o sea el encargado de recibir a los invitados. ¡Ten siempre preparada una actividad inclusiva para que todos puedan participar!
7. La estrategia de la enseñanza previa. La “enseñanza anticipada” existe por algo. Tomen tiempo para hablar de las expectativas, como el comportamiento y las estrategias de autorregulación, antes del evento. Para tu hijo que aprende visualmente, pueden usar un horario con imágenes de las actividades del evento. O, simplemente, hablen con él y usen preguntas de ejemplo como: “¿Qué puedes hacer cuando la tía Raquel te pregunte algo y te sientas agobiado?”. Practiquen juntos las interacciones sociales para que se sienta más seguro y para reducir su ansiedad. Compartir el plan del día con la familia también puede ser útil, pero considera las necesidades de cada persona. Un niño puede necesitar saber el itinerario completo, mientras que otro solo necesite una actualización hora por hora.
8. Amor propio. Está bien si las cosas no salen como planeas, y de verdad, créetelo. No existe la perfección y mereces ser más amable contigo mismo. ¡Estás dando lo mejor de ti!







